10 de agosto, lunes XIX del tiempo
En nuestros tiempos se nos invita continuamente a proteger lo nuestro, asegurar nuestra comodidad y evitar todo aquello que pueda complicarnos la vida. Sin embargo, muchas de las cosas que verdaderamente merecen la pena nacen precisamente cuando somos capaces de salir de nosotros mismos.
Jesús utiliza hoy una imagen sencilla, la del grano de trigo que necesita caer en tierra para dar fruto. Habla de descubrir que una vida guardada únicamente para uno mismo termina siendo estéril, mientras que una vida entregada puede multiplicarse inesperadamente.
Una pregunta para hoy puede ser qué podemos compartir de nosotros mismos para que algo nuevo crezca a nuestro alrededor. Nuestro tiempo, nuestra escucha, nuestras capacidades o simplemente nuestra presencia pueden convertirse en pequeñas semillas capaces de hacer la vida un poco mejor. Feliz lunes.
