9 de agosto, domingo XIX del tiempo
Vivimos rodeados de incertidumbres que fácilmente despiertan nuestros miedos. A veces basta una mala noticia, una dificultad inesperada o no saber qué vendrá mañana para que perdamos la seguridad y sintamos que el suelo desaparece bajo nuestros pies.
Pedro se atreve a salir de la barca, pero cuando deja de mirar hacia delante y se fija únicamente en la fuerza del viento, comienza a hundirse. Jesús no le reprocha haberlo intentado, sino que le tiende la mano y le pregunta: «¿Por qué has dudado?».
Hoy podríamos intentar convivir con nuestras dudas sin dejar que ellas decidan por nosotros. Se trata de seguir caminando incluso cuando haya viento contrario, haciendo comunidad y sosteniéndonos unos a otros. Feliz domingo.
