14 de agosto, viernes XIX del tiempo San Maximiliano María Kolbe
Hay momentos en los que se nos endurece el corazón casi sin darnos cuenta. Dejamos de escuchar, levantamos muros y terminamos viendo al otro desde nuestros prejuicios, heridas o miedos.
Jesús critica la dureza de corazón, aquello que rompe los vínculos y nos impide vivir el amor como entrega y cuidado. En un día como hoy, Maximiliano María Kolbe nos recuerda hasta dónde puede llegar lo contrario, pues en Auschwitz decidió ofrecer su vida para salvar la de otro prisionero.
Hoy podríamos mirar dónde se nos está endureciendo el corazón y a quién necesitamos volver a mirar de otra manera. Frente a tantas formas de indiferencia, desprecio y enfrentamiento, podemos optar por cuidar, acercarnos y hacer sitio al otro. A veces basta un pequeño gesto para comenzar a ablandar el mundo. Feliz viernes.
