14 de septiembre, lunes XXIV del tiempo ordinario. Exaltación de la Santa Cruz
Hoy la cruz nos obliga a mirar a quienes siguen siendo crucificados en nuestro mundo. Las víctimas de las guerras, quienes viven en la pobreza, migrantes rechazados, quienes sufren violencia, soledad o exclusión. La cruz de Jesús tiene demasiados rostros concretos.
El Evangelio dice que Dios amó tanto al mundo que entregó a su Hijo, no para condenarlo, sino para salvarlo. Mirar al Crucificado es descubrir que Dios se coloca del lado de quienes sufren y que no permanece indiferente ante ninguna herida humana.
Celebrar hoy la Exaltación de la Santa Cruz puede significar aprender a mirar a los crucificados que tenemos cerca y lejos, sin acostumbrarnos a su dolor. Y preguntarnos qué podemos hacer para bajar a alguien de su cruz, aliviar su carga o permanecer sencillamente a su lado. Feliz lunes.
