12 de octubre lunes XXVIII del tiempo ordinario. Bienaventurada Virgen María del Pilar
La tradición habla de la presencia de María junto al apóstol Santiago en Zaragoza. La columna sobre la que se venera su imagen nos habla de firmeza, apoyo y permanencia. En medio de tantas incertidumbres, necesitamos pilares que sostengan nuestra vida y nuestra esperanza.
El Evangelio nos recuerda dónde está la verdadera fortaleza de María. Cuando una mujer alaba a la madre de Jesús, él responde que son bienaventurados quienes escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. María es dichosa no solo por haber llevado a Jesús en su seno, sino por haber acogido su Palabra y haber confiado en ella. Su fe es la columna que sostiene su vida.
Hoy podríamos mirar si pudiéramos intentar ser pilares para los demás. No por nuestra fuerza o seguridad, sino por nuestra capacidad de escuchar, confiar, acompañar y permanecer junto a quienes nos necesitan. Feliz lunes.
