14 de octubre, miércoles XXVIII del tiempo ordinario.
A veces se puede entender la sociedad como un juego de suma cero, por el cual unos ganan y otros pierden. A veces conviene identificar a los que ganan y lo hacen haciendo trampas para que otros pierdan, para que al menos podamos decir: «¡Ay de vosotros!».
Jesús señala con dureza a los fariseos y maestros de la ley. Son aquellos que viven la hipocresía de una experiencia religiosa que carga a los otros para ponerse ellos por encima. Es el modo de denunciar la injusta apropiación del nombre de Dios.
Hoy me gustaría ser de los de Jesús, de aquellos que no cargan, sino que liberan. Me gustaría ser de aquellos que buscan la justicia en lugar de los que perpetúan la injusticia. Me gustaría ser de los que con otros carguemos las cargas compartidas. Feliz miércoles.
