17 de octubre, sábado XXVIII del tiempo ordinario.San Ignacio de Antioquía, obispo y mártir
Hay silencios que nacen de la prudencia y otros del deseo de no complicarnos la vida. A veces callamos ante una injusticia o dejamos sola a una persona por miedo a quedar señalados. Es entonces cuando nuestras convicciones se juegan en algo tan concreto como tomar partido.
En el Evangelio de hoy, Jesús invita a sus discípulos a reconocerlo públicamente y confiar en el Espíritu. Podemos acoger esa llamada como una invitación a sostener con nuestra vida lo que creemos. Dar la cara por él pasa también por acompañar a quienes necesitan apoyo, dignidad y una voz amiga.
Hoy podemos preguntarnos quién necesita que estemos a su lado, aunque hacerlo resulte incómodo. Creyentes o no, podemos dar ese paso con humildad, sin herir y sin buscar aplausos. Feliz sábado.
