15 de abril. Miércoles de la II semana de Pascua
Vivimos tiempos en que la lógica de la guerra se impone con argumentos de seguridad y de orden. El Papa León XIV, desde el inicio de su pontificado, ha alzado su voz con claridad a favor de la paz. Frente al ruido de las armas, una voz nueva y firme sigue repitiendo que el amor es más fuerte y que no llega para condenar.
El amor de Dios se adentra en la oscuridad del mundo sin miedo a mancharse de humanidad. La luz no destruye la tiniebla con violencia, sino que simplemente la disuelve al aparecer.
Hoy podríamos elegir acercarnos a lo que construye, a lo que une, a lo que da vida, como en esos momentos que juzgamos sin intentar comprender. Intentemos que cada gesto de verdad que hagamos sea también un pequeño paso hacia la paz. Feliz miércoles.
