16 de abril. Jueves de la II semana de Pascua
El mundo mide a las personas por lo que producen, por lo que acumulan, por lo que demuestran. Hay, sin embargo, una lógica distinta que viene de más arriba y que pocos se atreven a acoger. Reconocerla cambia la forma en que miramos todo lo demás.
Hay palabras que no nacen de la tierra, sino de una fuente más honda y más verdadera. Acoger esas palabras es confiar en que el amor no se reparte a cuentagotas, sino con generosidad sin límite. Quien se fía de esa lógica descubre que ya lleva dentro de sí algo que no se acaba.
Hoy podemos detenernos un momento y preguntarnos de dónde vienen las palabras que nos guían. Podemos elegir escuchar voces que amplían la vida en lugar de voces que la encogen. Feliz jueves.
