1 de enero, jueves. Santa María, Madre de Dios
Comenzamos el año entre balances, propósitos y una sensación compartida de fragilidad y deseo de paz. El mundo avanza rápido, pero seguimos buscando señales sencillas que nos orienten. En este inicio de 2026 queremos desearnos lo mejor desde lo cotidiano.
El relato nos habla de los pastores que llegan corriendo y se asombran ante lo que encuentran. María aparece como la madre que acoge, guarda y medita en silencio lo vivido para darle hondura. Su manera de estar ayuda a comprender que lo importante necesita tiempo y corazón.
Podríamos empezar el año con una mirada que cuida y un corazón que sabe detenerse. A guardar lo valioso, a agradecer lo recibido y a elegir con calma lo que de verdad importa. Que sepamos crear espacios de paz en casa, en el trabajo y en la calle, sostener a quien va cansado y celebrar cada gesto de vida nueva. Feliz año nuevo y feliz jueves.
