Y la luz brilla en la tiniebla

31 de diciembre, miércoles, Día VII dentro de la Octava de Navidad

Cerramos el año con la sensación de haber corrido, entre alegrías, cansancios y preguntas que siguen abiertas. Hacemos balance con calma, mirando lo que hemos construido y lo que quedó pendiente. En medio de tanta prisa, buscamos una luz que nos ayude a comprender lo vivido.

El texto recuerda que en el origen de todo hay una Palabra que es vida y que se vuelve luz para las personas. Esa luz entra en el mundo sin imponerse y muchas veces no es reconocida.
Pero cuando la acogemos, nace en nosotros una forma nueva de vivir con gracia y verdad.

Al terminar el año, podemos releer cada paso con gratitud y sinceridad. A su vez, reconocemos los grandes retos que se nos avecinan en el próximo 2026. Que el Dios de la vida nos siga llevando a todos de su mano. Feliz miércoles.

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