27 de mayo. miércoles de la VIII semana del tiempo ordinario.
Vivimos tiempos en los que muchas personas buscan ocupar un lugar visible, influir, destacar o ser reconocidas. También en nuestras instituciones y relaciones aparece la tentación de confundir liderazgo con poder. Pero el deseo de estar arriba puede hacernos olvidar a quienes sostienen la vida desde abajo.
Jesús camina hacia Jerusalén, mientras los discípulos siguen entre el miedo y la ambición. Santiago y Juan piden puestos de honor, pero Jesús les muestra que la grandeza no está en mandar.El verdadero camino pasa por servir, cuidar y entregar la vida en favor de los demás.
Hoy podríamos revisar qué lugar buscamos ocupar y para qué lo queremos.
Que nuestras responsabilidades no se conviertan en privilegio, sino en oportunidad para levantar a otros. Aprendamos a ser grandes sirviendo con humildad y alegría. Feliz miércoles.
