Remar mar a dentro

3 de septiembre, jueves XXII del tiempo ordinario.

Hay momentos en los que sentimos que hemos trabajado mucho y los resultados no llegan. Proyectos que no avanzan, esfuerzos que parecen inútiles, relaciones que se complican. Y entonces aparece la tentación de recoger las redes y pensar que ya no merece la pena intentarlo otra vez.

Pedro también había pasado toda la noche pescando sin conseguir nada. Pero Jesús le pide algo aparentemente absurdo: volver a echar las redes. Pedro confía y descubre que, donde él solo veía fracaso, todavía había posibilidades. A veces necesitamos escuchar de nuevo ese «rema mar adentro» y atrevernos a salir de nuestras seguridades.

Quizá hoy podamos preguntarnos dónde hemos dejado de intentarlo demasiado pronto. Con una persona, con un proyecto, con nosotros mismos. Confiar no significa saber que todo saldrá bien, sino seguir abiertos a que todavía pueda suceder algo nuevo. Feliz jueves.

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