17 de septiembre, miércoles XXIV del tiempo ordinario
Vivimos rodeados de etiquetas que clasifican a las personas por su pasado, sus errores o su apariencia. Cuando etiquetamos, dejamos de mirar y creemos saber quién tenemos delante sin conocer su historia.
Simón ve a una pecadora; Jesús ve a una mujer capaz de amar y pregunta: ¿Ves a esta mujer?
No niega su historia, pero tampoco permite que quede encerrada en ella ni reducida a sus errores. El perdón rompe la etiqueta y devuelve a cada persona la posibilidad de comenzar de nuevo.
En la vida conviene mirar más despacio, dejando espacio para que cada persona pueda sorprendernos. Cambiemos el juicio rápido por la escucha, la sospecha por la cercanía y la condena por otra oportunidad. Feliz jueves.
