24 de septiembre, jueves XXV del tiempo ordinario
Vivimos rodeados de opiniones sobre todo y sobre todos, y muchas veces terminamos repitiendo lo que otros dicen. Pero hay preguntas que nadie puede responder en nuestro lugar, porque afectan a lo más profundo de nuestra vida.
Jesús pregunta primero qué dice la gente sobre él, pero después cambia el tono y pregunta a sus discípulos quién es para ellos. No busca una respuesta aprendida, sino una respuesta nacida de la experiencia, de la relación y del camino compartido. La fe comienza también cuando dejamos de hablar de oídas y nos atrevemos a responder personalmente.
Podríamos preguntarnos qué personas, valores y convicciones sostienen realmente nuestra vida cuando llegan las dificultades. Se trata de intentar distinguir entre lo que simplemente repetimos y aquello por lo que de verdad merece la pena vivir y entregarse. Feliz viernes.
