1 de noviembre, domingo. Todos los santos.

Bienaventurados los que…

Todos tenemos una manera de situarnos ante la vida, de relacionarnos con los demás y de responder a lo que sucede a nuestro alrededor. Nuestras decisiones, actitudes y compromisos expresan aquello que consideramos verdaderamente importante.

En el evangelio de hoy, Jesús nos presenta las bienaventuranzas como un modo de ser y estar en el mundo. Ser misericordiosos, tener hambre y sed de justicia, trabajar por la paz o vivir con un corazón limpio son maneras concretas de buscar el Reino de Dios. Las bienaventuranzas no describen una felicidad alejada de la realidad, sino una forma de vivir que quiere transformarla.

La santidad que hoy celebramos consiste precisamente en hacer de las bienaventuranzas nuestro estilo de vida. Estamos invitados a descubrir que el Reino de Dios comienza a hacerse presente allí donde vivimos con misericordia, justicia y fraternidad. Feliz domingo de Todos los Santos.

Esta entrada fue publicada en Publicaciones del blog. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.