8 de noviembre, domingo XXXII del tiempo ordinario
Vivimos en un mundo que busca resultados inmediatos, donde esperar parece una pérdida de tiempo. Nos cuesta aceptar que algunas cosas importantes necesitan paciencia, cuidado y perseverancia.
Las diez jóvenes se duermen, pero solo cinco han previsto el aceite necesario para mantener encendidas sus lámparas. No sabemos ni el día ni la hora, y eso se convierte en una invitación a cultivar una vida preparada para el banquete que es la vida.
Necesitamos cuidar el aceite que alimenta nuestra existencia como son el amor, la fe, la solidaridad y los compromisos cotidianos. La verdadera sabiduría consiste en vivir cada día de la gran fiesta del encuentro con el otro. Feliz domingo.
