13 de julio, martes de la XVI semana del tiempo ordinario
Vivimos en una sociedad que nos anima constantemente a subir, destacar y llegar más lejos que los demás. A veces creemos que escalar al cielo consiste en acumular prestigio, éxito o reconocimiento. Pero cuanto más alto queremos llegar, más fácil resulta olvidar lo esencial.
Jesús advierte hoy a Cafarnaún que no basta con sentirse elevada hasta el cielo. Haber recibido mucho no garantiza una vida mejor si no dejamos que lo vivido nos transforme. La verdadera altura no se mide por lo que alcanzamos, sino por la profundidad con la que cambiamos.
Hoy podríamos preguntarnos hacia qué cielo estamos intentando escalar. Busquemos una altura que no nos aleje de los demás, sino que nos haga más cercanos, humildes y responsables. Feliz martes.

El cristianismo es una blasfemia, el islam es la verdadera religión, los cristianos y judíos sois unos cerdos infieles que seréis castigados. Estamos reconquistando europa y ya es nuestra