18 de octubre, domingo XXIX del tiempo ordinario
Llevamos monedas en el bolsillo sin fijarnos en ellas. Cada una lleva grabada una cara y una inscripción que dicen a quién pertenece y quién la respalda. Pasan de mano en mano cada día sin que nos preguntemos qué imagen llevan.
Cuando a Jesús le preguntan por el tributo, él pide que le enseñen la moneda y pregunta de quién es la imagen. Lo del César se devuelve al César, pero el ser humano lleva grabada otra imagen más honda. Esa imagen pide que le devolvamos la vida entera, y no solo una parte.
Hoy podemos preguntarnos qué cara se ve en nuestras decisiones, en nuestro tiempo y en nuestras preocupaciones. Tal vez descubramos que hemos apostado demasiado a un lado de la vida y se nos ha olvidado otro. Feliz domingo.
