15 de septiembre, martes XXIV del tiempo ordinario. Bienaventurada Virgen María de los Dolores
Hay dolores que no podemos solucionar. Ante ellos sobran muchas palabras y quizá lo único verdaderamente humano sea permanecer, acompañar, no huir. María al pie de la cruz representa hoy a tantas personas que permanecen junto al sufrimiento de otros.
El Evangelio nos presenta a María junto a la cruz de Jesús. No puede evitar su dolor, pero puede estar allí. La fe no siempre elimina el sufrimiento ni ofrece respuestas; a veces nos da la fuerza para permanecer y descubrir que Dios también está allí.
Quizá hoy podamos acercarnos a alguna cruz que normalmente preferimos evitar. Escuchar a quien sufre, acompañar una soledad, compartir una preocupación. Hay presencias que no solucionan nada y, sin embargo, lo cambian todo. Feliz martes.
