29 de enero. Jueves de la III semana del tiempo ordinario.
Vivimos rodeados de comparaciones y opiniones que van demasiado deprisa.
Medimos casi sin darnos cuenta el éxito, el valor y hasta a las personas. Las redes y el ritmo diario nos empujan a simplificarlo todo. Y así, lo importante corre el riesgo de quedarse fuera.
Jesús nos invita a fijarnos en cómo miramos y desde dónde juzgamos. La luz no está pensada para esconderse, sino para ayudar a ver mejor. Lo verdadero acaba saliendo, incluso cuando preferimos no mirarlo. Y la forma en que tratamos a los demás termina volviendo a nosotros.
Hoy podríamos intentar elegir una manera más humana de estar y relacionarnos. Es un intento para vivir con más cuidado mutuo, generosidad y atención real. Aprendemos a escuchar más despacio y a medir con mayor ternura. Feliz jueves.
