22 de septiembre, martes XXV del tiempo ordinario
Vivimos rodeados de relaciones, contactos y grupos, pero no siempre construimos verdaderos vínculos. Hay personas con las que no compartimos sangre y, sin embargo, terminan siendo profundamente nuestras. La cercanía auténtica nace cuando compartimos vida, escucha, cuidado y camino.
Jesús sorprende al afirmar que su familia son quienes escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. No desprecia los lazos familiares, sino que abre una fraternidad nueva que ya no depende del origen. La fe se reconoce cuando aquello que escuchamos acaba convirtiéndose en una manera de vivir.
Hoy podríamos mirar al tipo de vínculos que estamos construyendo a nuestro alrededor.
Podemos hacer que nuestros espacios sean lugares donde alguien pueda sentirse acogido, escuchado y parte de algo más grande. Feliz martes.

Es muy importante de tener alredefor de nosotros , personas con Quien nos sentarmos bien y con Quien podemos vivir en Paz .