24 de junio. san Juan Bautista
Vivimos rodeados de etiquetas que otros nos imponen desde el primer día. Las tradiciones familiares y los nombres heredados pesan sobre cada generación nueva. Romper ese guion exige a veces una voz que solo el silencio sabe encontrar.
Zacarías recupera la palabra cuando acepta el nombre que Dios eligió para su hijo. Isabel se atreve a contradecir la costumbre y nombra a Juan antes que nadie. La mano del Señor acompaña a ese niño que crecerá lejos del ruido, preparando un camino mayor que él.
Hoy podríamos intentar escuchar la voz interior que nos pide ser quienes realmente somos. Tratemos de liberarnos, cuando haga falta, de lo que otros esperan de nosotros. Se trata de construir juntos espacios donde cada persona pueda decir su propio nombre y mostrar quien es. Feliz miércoles.
