23 de junio. Martes de la XII semana del tiempo ordinario.
Vivimos saturados de estímulos que reclaman nuestra atención a cada minuto. Notificaciones, tareas y urgencias se acumulan sin darnos tregua. Pocas veces nos detenemos a preguntarnos qué merece realmente nuestro esfuerzo.
Jesús habla de una puerta estrecha frente a un camino ancho que muchos recorren sin pensar. Lo valioso no siempre coincide con lo fácil ni con lo que arrastra a la mayoría. Discernir exige frenar, mirar hacia dentro y elegir con criterio propio.
Dediquemos hoy un momento a separar lo esencial de lo accesorio. Atrevámonos a soltar aquello que solo nos dispersa y nos resta energía. Lo importante rara vez grita, pero siempre merece la pausa. Feliz martes.
