Vivan nuestas madres

3 de mayo. Domingo de la V semana de Pascua

Hay días en que la vida nos pide detenernos a mirar lo que realmente importa. Hoy, Día de la Madre, es una buena ocasión para reconocer a quienes nos dieron origen, hogar y camino. En medio del ruido cotidiano, esta celebración nos recuerda que hay vínculos que van más allá de lo visible.

Jesús responde a la inquietud de sus discípulos con una promesa de presencia y destino compartido. No propone una doctrina abstracta sino una relación viva, él mismo es el camino, la verdad y la vida.

Hoy celebramos a quienes fueron y son para nosotros camino, verdad y vida antes de que supiéramos nombrarlo. Honremos su presencia con gestos concretos, con tiempo real, con palabras que no dejemos para después. Que este domingo estemos más atentos a quienes nos hicieron quienes somos. Feliz domingo.

Esta entrada fue publicada en Publicaciones del blog. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.