5 de junio. Viernes de la VIII semana del tiempo ordinario.
Vivimos tiempos en los que las etiquetas lo quieren explicar todo; ponemos nombre a cada cosa para sentirnos seguros, y sin embargo la realidad siempre desborda las categorías que le imponemos.
Jesús plantea en el templo una pregunta que nadie puede resolver con facilidad. Señala que hay algo en él que no cabe en los esquemas heredados, y la gente lo escucha con gusto, quizá porque intuye que esa pregunta los libera.
Podríamos tratar de dejarnos sorprender por lo que no encaja en nuestros mapas mentales. Se trata de abrir espacio a lo que nos supera sin necesidad de dominarlo, e intenetemos vivir con la curiosidad abierta de quien sabe que hay más. Feliz viernes.
