7 de agosto, viernes XVIII del tiempo
Hay personas que hoy cargan con cruces demasiado pesadas, muchas veces sin haberlas elegido. Las vemos en quienes huyen de una guerra, no llegan a fin de mes, viven solos o sienten que nadie cuenta con ellos. Son algunos de los crucificados de nuestro tiempo, con nombre, historia, miedos y esperanzas como cualquiera de nosotros.
Jesús no nos invita a buscar el sufrimiento, sino a seguirle allí incluso donde la vida duele. Tomar la cruz es no pasar de largo, acercarnos, compartir el peso y aceptar que amar de verdad también tiene un coste.
Hoy podríamos mirar a nuestro alrededor y preguntarnos cómo nos podemos ayudar a llevar nuestras distintas cruces. Quizá no podamos cambiar el mundo entero, pero sí aliviar una carga, escuchar, acompañar o defender a quien está solo. E incluso tal vez así consigamos bajar de la cruz a alguno de los crucificados de nuestro mundo. Feliz viernes.
