15 de agosto, sábado XIX del tiempo.Asunción de la bienaventurada Virgen María.
Hoy, en muchos lugares del mundo, es día de fiesta. En pleno agosto, entre vacaciones, encuentros familiares y celebraciones populares, la Asunción de María nos invita a mirar la vida desde la alegría y la esperanza. También, en medio de tantas noticias difíciles, necesitamos motivos para celebrar.
El Evangelio nos deja hoy el Magníficat, el canto de una mujer que descubre la grandeza de Dios precisamente en lo pequeño. María proclama a un Dios que mira a los humildes, levanta a quienes están abatidos y no se olvida de quienes parecen contar poco.
Quizá hoy podamos recuperar también nosotros esa manera agradecida de mirar la realidad. Celebrar lo bueno que sucede, reconocer a quienes hacen la vida más humana y mantener la esperanza. Que este día de fiesta nos ayude a descubrir que todavía hay mucho por lo que dar gracias. Feliz sábado.
