24 de julio, viernes de la XVI semana del tiempo ordinario
Vivimos rodeados de mensajes, noticias y estímulos que reclaman continuamente nuestra atención. Escuchamos muchas cosas, pero pocas encuentran el silencio y el tiempo necesarios para arraigar. Lo urgente, las preocupaciones y el deseo de tener más terminan ocupando todo nuestro interior.
Jesús explica que una misma semilla puede quedar al borde del camino, entre piedras o ahogada por los abrojos.También puede caer en tierra buena, ser comprendida y producir un fruto abundante.
Hoy podríamos tratar de reconocer qué preocupaciones, superficialidades o ambiciones están ahogando lo mejor que llevamos dentro. Podríamos intentar preparar una tierra más profunda, paciente y disponible para hacernos crecer.mundo. Feliz viernes.
