17 de junio. Miércoles de la XI semana del tiempo ordinario.
Vivimos en un mundo en el que cada vez más, vivimos pendientes de lo que otros piensan de nosotros y de lo que mostramos hacia fuera. Hay cosas como las redes que nos empujan a compartir hasta los momentos más íntimos, buscando likes y reconocimiento. Sin darnos cuenta, nos acostumbramos a actuar para la galería.
El texto de hoy nos propone algo distinto al decir que lo que hacemos bien no necesita público.
Dar, rezar, sacrificarse en silencio tiene un peso diferente al de los gestos hechos para que nos vean. Lo que hacemos cuando nadie mira dice mucho más de quiénes somos.
Quizás valdía la pena preguntarnos hoy si actuamos desde dentro o desde la necesidad de aprobación. Hay algo muy liberador en hacer el bien sin esperar aplauso, sin foto, sin historia de Instagram. Feliz miércoles.
