6 de mayo. Miércoles de la V semana de Pascua
El mundo cambia tan rápido que a veces no sabemos a dónde agarrarnos. Las referencias que antes nos orientaban y parecían sólidas ahora no lo son tanto. Vivimos tiempos en los que lo estable es lo inestable, y por tanto vivimos en una incertidumbre duradera..
Jesús compara la vida humana con una vid y sus sarmientos. Sin conexión con la raíz, el sarmiento se seca y no da fruto. La clave no está en moverse más, sino en permanecer unidos a lo que realmente nos da vida.
Todos necesitamos estar unidos a una raíz que nos conecta a la vida. Permanecer no es quedarse quieto, ni ser conservador o progresista. Permanecer es saber desde dónde nos vivimos. Feliz miércoles.
