1 de junio. Lunes de la VIII semana del tiempo ordinario.
Cuando miramos el mundo, vemos cuántas veces el bien es rechazado. Quienes lo sostienen son apartados, silenciados, descartados. La historia se repite, y sin embargo algo en nosotros sigue esperando que cambie.
La parábola de los viñadores narra una historia de envíos y rechazos repetidos. El dueño de la viña persiste en confiar, hasta entregar lo más valioso que tiene. La violencia de los labradores no detiene el amor que sigue buscando una respuesta.
La piedra que los constructores desecharon termina siendo el fundamento de todo. Lo que el mundo descarta puede convertirse en lo más esencial para nuestra vida común. Nos podríamos atrever a mirar de otro modo lo que hoy pueda parecer insignificante o perdido. Feliz lunes.
