2 de junio. Martes de la VIII semana del tiempo ordinario.
Vivimos en un tiempo en que todo parece reducirse a una pregunta trampa, a un debate donde solo caben dos bandos. La polarización impregna la conversación pública y nos empuja a elegir sin matices. Nos cuesta sostener la tensión entre realidades que no siempre son incompatibles.
Jesús no cae en la trampa de quienes buscan acorralarlo con una pregunta envenenada. Devuelve la moneda a quien pertenece y recuerda que hay dimensiones de la vida que ningún poder puede reclamar como suyas. Su respuesta no es evasión sino lucidez ante quienes confunden autoridad con dominio absoluto.
Intemos distinguir lo que merece la pena con una entrega total de lo que solo merece cumplimiento razonable. Se trata de vivir con integridad aunque la opción no sea tan popular y que el ruido exterior dicte nuestras convicciones más hondas. Feliz lunes.
