20 de julio, lunes de la XVI semana del tiempo ordinario
Vivimos rodeados de mensajes que prometen soluciones inmediatas, pruebas indiscutibles y respuestas espectaculares. La prisa por tener certezas puede impedirnos reconocer lo verdaderamente importante.
Jesús rechaza convertir la fe en espectáculo y recuerda la historia de Jonás, una llamada profunda a cambiar de rumbo. También evoca a quienes supieron escuchar la sabiduría y dejarse transformar por ella.
Hoy podríamos mirar con más atención, sin exigir continuamente pruebas extraordinarias a la vida y a los demás. Podemos intentar parar, escuchar y dejar que lo cotidiano cuestione nuestras seguridades y transforme nuestras decisiones. Feliz lunes.
