6 de septiembre, domingo XXIII del tiempo ordinario.
Vivimos en una cultura que tiende a convertirlo todo en experiencia individual, también la fe. Cada uno busca su camino, su bienestar, su manera de creer. Pero hay experiencias que solo llegan a ser plenamente humanas cuando se comparten.
Jesús dice hoy que «donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». La experiencia de Dios necesita también comunidad, conversación, celebración y otros con quienes compartir preguntas, búsquedas y esperanza.
Quizá uno de los retos de nuestro tiempo sea volver a crear comunidades donde podamos creer juntos. Espacios donde nadie tenga que caminar solo y donde la presencia de Dios pueda descubrirse también en quienes tenemos al lado. Feliz domingo.
