13 de mayo. Miércoles de la VI semana de Pascua
Vivimos infoxicados , en el que distinguir lo verdadero de lo falso se ha convertido en uno de los grandes desafíos de nuestra época. Las redes, los medios y los algoritmos nos ofrecen mil versiones de la realidad. Aprender a discernir qué es verdad se ha vuelto una tarea urgente y cotidiana.
El Evangelio de hoy nos habla de una promesa que va más allá de las palabras humanas. Jesús anuncia a sus discípulos que el Espíritu de la verdad vendrá a guiarles hacia la verdad plena, no desde sí mismo, sino desde lo más hondo de lo que es.
Hoy podríamos parar y preguntarnos qué fuentes estamos bebiendo para informarnos. Necesitamos parar para poder pensar aquello que nos acerca más o menos a lo que puede ser verdadero en nuestra vida. Dejémonos guiar por aquello que ensancha la mirada y acerca a lo que de verdad importa. Feliz miércoles.
