Asignatura Producto Mínimo Viable: Prototipado y Lean Start-up

Por Patricia Casado
Como dice la canción… “La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida…” … y eso mismo pensaba al finalizar este curso. A pesar de ser hija y nieta de profesoras, pronto tuve claro que mi vocación no era dar clase. Sin embargo, la vida siempre te pone a prueba y de regreso a mi ciudad después de 20 años de carrera corporativa en Madrid, me surgió la posibilidad de impartir esta asignatura dentro de iNNoVaNDiS.
Me planteé esta oportunidad desde la curiosidad y pensando que ello podría representar un nuevo aprendizaje para mí. “El tema me apasiona”, me dije, “seguro que lo disfruto, porque me obliga a enfocarlo desde un nuevo punto de vista”, y en el fondo… sería también un bonito homenaje para mi madre y abuela, que siempre compartían en casa anécdotas de sus estudiantes.
Este ha sido mi quinto curso académico impartiendo esta asignatura, y he de reconocer que ser docente es algo que me resulta muy enriquecedor, ya que el contacto directo con el alumnado es muy refrescante. Es un ejercicio fascinante observar cómo las nuevas generaciones interpretan el mercado, cómo utilizan las tecnologías, qué oportunidades derivadas de las mismas identifican, y también aquellas que se les pasan inadvertidas. Me encanta escuchar cómo piensan, comprender sus razonamientos, ver cómo se organizan y cómo proyectan su futuro profesional. Compruebo las diferencias y sesgos entre estudiantes formados en ADE, Ingeniería, Derecho, Comunicación, Trabajo Social…, ya que al programa pueden llegar estudiantes desde distintas titulaciones. Durante el recorrido de un semestre, definen un proyecto empresarial que hacen suyo y juntxs repasamos a modo de ejercicio, muchos de los pasos de la vida real de las empresas y/o la implantación de nuevas líneas de negocio dentro de una corporación. Analizamos y destripamos todo el camino: desde la inspiración, el porqué de crear una empresa, la identificación de la oportunidad, cómo crear valor, la planificación, la financiación, el papel de la ética en los negocios, el camino al mercado, la validación y captación de los primeros clientes. En cada sesión, la asignatura cuenta con dinámicas grupales o individuales, comentamos extractos de lecturas tan distintas como “Ética para Amador” de Fernando Savater o “El porqué” de Simon Sinek. Además de compartir algunos casos que he vivido en mi trayectoria, hay una sesión en la que solemos contar con una persona invitada especial. El año pasado asistió a esta sesión la joven empresaria Paula de la Peña, quien lanzó la firma infantil Petite Marmotte. Escuchamos de primera mano su recorrido hasta cumplir los primeros diez años de vida de su empresa. Este curso 2025-2026, fue Jon Ojanguren, de Deusto FC, quien nos compartió su experiencia en intraemprendimiento deportivo dentro de la Universidad. Es un baño de realidad para el alumnado y en la evolución de sus preguntas, desde los primeros días a estas sesiones que van más al final, percibo su progreso.
La última prueba dentro de la asignatura, que es para la que más trabajamos, consiste en realizar la presentación de su proyecto a posibles inversores. Esta es la sesión que más me gusta. Ahí suele reflejarse el esfuerzo realizado, toda su evolución, y resume lo que de verdad han aprendido durante el taller. Además de la Vicedecana de Campus de Donostia-San Sebastián de Deusto Business School, Asun Ibáñez, a quien agradezco la confianza, asiste la psicóloga y coach del programa, Amaia Iruretagoyena, y ese día tan especial nos acompaña unx profesional externx. El año pasado asistió Mari Vicario, responsable de un family office, y este año ha sido Amaia Legorburu, abogada fiscalista y fundadora de Matx.es.
Es curioso que, para las generaciones más habituadas a consumir audiovisual en todos sus formatos, el enfrentarse a un público para exponer y defender un proyecto, siga resultando igual de problemático y estresante que para las anteriores. Para prepararse a fondo, antes de la presentación repasamos el contenido del mensaje, el análisis del problema detectado y la solución propuesta, el plan y el equipo que lo defenderá tanto en el mercado como ante nuevxs socixs potenciales, las posibles preguntas del jurado y sus mejores respuestas.
También trabajamos la parte de comunicación: se graban mutuamente con los móviles, corregimos el contenido y el continente: las posturas corporales, los tonos de voz, la velocidad en la exposición, el movimiento, el contacto visual, intentamos aportarles seguridad para que interioricen estas habilidades a la hora de expresarse frente a distintos públicos. La mayoría trabajan bien en ello y vemos cómo en este desarrollo crece su seguridad, fortalecen su mensaje y buscan argumentos convincentes para las posibles preguntas. Al finalizar la exposición de 7 minutos y la tanda de preguntas de otros 7, las personas integrantes del jurado comentamos nuestras sensaciones y sugerencias para que, más allá de superar la prueba, puedan llevarse un aprendizaje de esa experiencia tan «tortuosa» para la mayoría.
Este curso 25/26, he tenido a quienes internamente llamamos 20G. Ha sido una edición numerosa, muy variada en perfiles, y creo que juntxs hemos hecho un recorrido productivo. Pronto se incorporarán al mercado laboral y harán su camino, para el cual les deseo lo mejor. Son nuestro futuro, ojalá sean grandes profesionales.
Y yo ya me he sorprendido a mí misma, comentando con una amiga alguna anécdota de clase… ¡Quién me lo iba a decir! Y es que.. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida…



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