¿Cuál es el principal objetivo de las empresas?

Por Juan Sáinz de Medrano, colaborador de iNNoVaNDiS & Co.

Post_Blog_EntreTuyYO_innovandis_juan_S_medrano

Para recordar el momento en el que escuché por primera vez esta pregunta tengo que retrotraerme unos nueve años a una lluviosa y desapacible tarde otoñal donostiarra, bueno está bien, esto no lo recuerdo, pero me jugaría el cuello a que así fue (como lo fue todo ese primer semestre).

Corría octubre del 2008 y empezaba la carrera de LADE, ese día tocaba Economía de la Empresa I y en frente estaba el “excéntrico” KepaTellería, del que se decía en los pasillos poco menos que aprobaba aleatoriamente y que más valía que te conociera (daría para un libro entero recoger toda la rumorología de los patios).

Apenas se había presentado cuando lanzó la pregunta “¿cuál es el principal objetivo de las empresas?”. Delante estábamos unos ochenta pipiolos recién aterrizados tratando de cogerle el tino a esto de la universidad. Los más extrovertidos iban disparando respuestas, cogiendo posiciones en ese reconocimiento facial “necesario para aprobar”, mientras los más introvertidos agachaban la cabeza entre la multitud con la esperanza de pasar desapercibidos y salir ilesos ante la amenaza de una posible exposición pública.

Durante los siguientes treinta minutos se sucedieron diversas y variopintas respuestas, hasta que finalmente Tellería sentenció: “Maximizar el beneficio de los accionistas, ni más ni menos”. Objetivo que acogía a todos los objetivos intermedios con los que lograr alcanzar este fin, pero ¿de verdad debe ser éste el principal objetivo de las empresas?

Las empresas son uno de los mejores inventos del ser humano, ya que mediante la especialización y división del trabajo consiguen ser la más eficaz y eficiente manera de fabricación y distribución de bienes y servicios, y el que no esté de acuerdo que pruebe a talar un árbol, transportarlo, moldearlo, pulirlo y montarlo para conseguir su mesa de salón, a ver cuánto tiempo y dinero le cuesta. También son una pieza clave en la actividad económica de un país, generando riqueza que se traduce en numerosos puestos de trabajo y recaudación fiscal. Además, esta lógica de competencia y maximización de beneficios provoca una necesidad de mejora constante que repercute en el consumidor en forma de más y mejores productos cada vez más baratos. Pero, ¿siempre es tan producente esta máxima capitalista?

Hoy en día la globalización y el desarrollo tecnológico han hecho muy sencilla la deslocalización y movimiento de capitales que han permitido a las empresas, con el suficiente tamaño y músculo, mantener ese crecimiento y rentabilidad accionarial, pero que  también nos dejan algunos interrogantes en cuanto a su idoneidad a la hora de lograrlo.

¿Es ético sustentar tu modelo de negocio en salarios de 150$ mensuales mientras obtienes beneficios superiores a 2.500 millones de euros (1)? ¿O aprovechar la facilidad de movimiento de capitales para evitar el pago de impuestos (2)?¿Es lógico que la gente no pueda tener electricidad mientras estas empresas generan beneficios de 2.000 millones (3)? ¿Es permisible que, para obtener las materias primas en las condiciones más ventajosas posibles, se condicionen gobiernos y originen conflictos en países del sur (4)? ¿Es posible crecer siempre? ¿Es necesario?
Las empresas pueden y DEBEN tener beneficios, es la única manera de ser sostenibles a largo plazo y de mejorar su oferta, pero ¿es necesario alcanzar esas cifras astronómicas? Y sobre todo,  ¿hacerlo a cualquier precio 1?

Surge otro problema añadido a la ecuación, el reto energético y de consumo de recursos. La explosión demográfica y el aumento de la clase media, especialmente en Asia, ha permitido a millones de personas tener acceso a más bienes de consumo, provocando que nuestro modelo actual se esté convirtiendo en insostenible y sea uno de los principales desafíos que debamos abordar en el siglo XXI. O encontramos una manera de generar energía más sostenible y llevamos a cabo un consumo más responsable, o corremos el riesgo de cargarnos el planeta (bueno más bien las condiciones que nos permiten habitarlo, el planeta estaba aquí mucho antes que nosotros y seguirá mucho más aunque no estemos…).

Frente a este modelo tradicional, están surgiendo diferentes corrientes (comercio justo, economía del bien común…), que abogan por un modelo, en el que sin renunciar a generar beneficios, esto no sea el epicentro de todo y se haga de una manera “justa”, es decir, garantizando la calidad del trabajo, un impacto positivo en las poblaciones locales, respetando el medio ambiente y con una total transparencia. Medidas que involucran a todos los grupos de interés de la empresa y que van más allá de meras fundaciones que desgraven impuestos o códigos de buenas prácticas que esgriman las empresas tradicionales bajo la denominación de responsabilidad social corporativa.
Normalmente tienen una contrapartida en forma de sobrecoste para el consumidor y de reducción del resultado en la cuenta de pérdidas y ganancias, pero a cambio se obtiene la certeza de estar contribuyendo al desarrollo de una sociedad más justa, equilibrada y sostenible.

Os dejo algunos ejemplos de empresas en diversos sectores, algunos tan complejos como la banca o los smartphones.

Ecosia

Uno de mis favoritos por su sencillez ¿cuántas veces realizamos búsquedas en internet al día? Ecosia es un buscador muy similar a google, con la peculiaridad de que la mayoría de sus ingresos se destinan a la plantación de árboles. Con un gesto tan sencillo y rutinario estamos contribuyendo a la reforestación del planeta.

ecosia

Fuente: Quora

El buscador incluye un contador dónde te muestra los árboles que has contribuido a plantar con tus búsquedas, pero más allá de eso destaca por su total transparencia, pudiendo ver en la web los distintos proyectos que apoyan, la distribución de sus ingresos y costes y los recibos de donaciones.

Triodos Bank

Banca ética, pudiera parecer un oxímoron, pero no lo es. Triodos es uno de los bancos más populares dentro de este segmento, con ya 13 años en España, ha tenido presencia en programas tan populares como Salvados o Buenafuente.

Se caracteriza por financiar proyectos de economía real y desarrollo sostenible que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas y respeten el medio ambiente. Se pueden consultar cuáles son desde su web.
Ofrece productos como la cuenta Triodos que te permite donar el interés a la ONG que elijas o la oferta de hipotecas en la que pagas menos interés cuánto mejor sea la certificación energética de la vivienda. La transparencia también es otro puntal, pudiendo acceder en la web a todos los informes, además por política la diferencia entre el sueldo más bajo y el mayor, el CEO, no puede ser más de 9 veces superior.

Tampoco está exento de críticas, la relación de algunos de sus miembros destacados con la secta de la Antroposofía o un préstamo concedido a la fundación O´Belén 2, acusada por Amnistía Internacional de malos tratos, han sido dos de los aspectos que más polémica han generado.

Fairphone

El primer Smartphone de comercio justo. Garantizan que los materiales utilizados no provienen de zonas en conflicto, trabajando con ONGs locales para asegurarse que los mineros reciban un precio justo y sus derechos sean respetados.
El coltán es uno de los minerales que más muertes causa, especialmente en Congo donde numerosas minas están controladas por mafias que emplean a los mineros en condiciones esclavistas y se suceden los asesinatos y violaciones en poblaciones cercanas. Especialmente complicada es la situación de las mujeres, las cuales son violadas con frecuencia y repudiadas por sus familias cuando esto ocurre.

fairphone

Fuente: Fairphone

Además la mayoría de las piezas son reemplazables para facilitar su reparación y estirar su vida útil contribuyendo a reducir los desechos electrónicos (cada año en España acaban en la basura 20 millones de teléfonos3). La transparencia nuevamente está presente en todo el proceso pudiendo consultar en la web los desgloses de coste del teléfono y forma de trabajo.

Ha sacado su segunda versión con una notoria mejora en las prestaciones, que también se ha visto reflejada en el precio pasando a costar 530 € de los 300 € y pico de la primera versión. Para adquirirlo se debe hacer una reserva en la web y esperar a que haya un número mínimo de pedidos para que se empiece a fabricar.

Turismo responsable

Ologá

Autor: Juan Sáinz de Medrano > Ologá, un pequeño pueblo dentro del lago Maracaibo

Realidad local, autenticidad, cercanía, experimentación. Son experiencias que pretenden venderse en el llamado turismo responsable, en el que se busca que la actividad minimice el impacto ambiental y repercuta en la realidad social del lugar que se visita y su economía.
El turismo sostenible puede darse de maneras muy variadas pero en contraposición con un turismo clásico como podría ser un resort de una multinacional en el que apenas se salga de la piscina y se conozca la realidad local, en el turismo sostenible suele ser frecuente alojarse con familias locales, buscar el empoderamiento de la población local mediante formación que pueda estar relacionada con la actividad turística e intentar repercutir en la economía local consumiendo comida y productos locales.
En el siguiente artículo podéis obtener un poco más de información sobre qué es el turismo sostenible, ya que a veces es un término un poco difuso. (Turismo sostenible).

¿Y vosotros qué pensáis? ¿Deben las empresas involucrarse en la construcción de una sociedad más justa, equilibrada y sostenible? ¿O es un tema que no les atañe y le corresponde a políticos y organismos sociales solucionar?

Personalmente tras haber realizado un par de voluntariados internacionales, haber recaudado fondos y apoyado económicamente a distintas ONGs, me parece que el apoyar este tipo de empresas puede ser una de las maneras más eficaces y con mayor potencialidad de combatir la pobreza y la desigualdad.
Sin que ambas acciones sean excluyentes, creo que muchas veces se puede colabora más desde aquí incentivando este comportamiento empresarial que pasando un determinado tiempo trabajando en el lugar de destino.

Todavía la oferta es limitada, no cubre todas las necesidades del mercado y sí, tiene un sobrecoste, pero este sobrecoste puede resultar ínfimo en comparación con los resultados que se pueden alcanzar. Y es que al igual que hasta que los políticos no se han visto amenazados mediante el voto por nuevas formaciones no han reaccionado y han pasado de las protestas y la corrupción, las empresas no cambiarán sus hábitos y comportamientos mientras no vean amenazada su cuenta de resultados.

Artículo complementario que cuestiona el máximo beneficio como objetivo único de las empresas: La cara B de las empresas
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/prestamo-menos-etico-triodos.html
Fuente www.lasexta.com

You may also like...

4 Responses

  1. Mis felicitaciones al redactor del artículo

  2. Este artículo es genial, voy a compartirlo en Facebook :)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *