21 de agosto, viernes XX del tiempo ordinario.
Vivimos pendientes de muchas cosas y, entre tantas preocupaciones, podemos perder de vista lo importante. A veces complicamos demasiado una vida que quizá pide algo más sencillo.
En el Evangelio a Jesús le preguntan cuál es el mandamiento más importante. Su respuesta va al centro: amar a Dios y al prójimo como a nosotros mismos. Todo lo demás pierde sentido si falta el amor.
Hoy podemos cuidar un poco más a quien tenemos cerca, escuchar sin juzgar o acercarnos a quien está solo. Quizá vivir bien consista, sencillamente, en aprender a amar mejor. Feliz viernes.
